6 septembre 2006 2006

Las mujeres constituyen la mitad de los migrantes en el mundo

Dos millones y medio de personas de todo el mundo son víctimas de la trata y trabajan en condiciones de explotación, según datos de la Organización Internacional del Trabajo. Según se desprende del informe El estado de la población mundial 2006, cada año casi un millon de personas son objeto de trata a través de fronteras internacionales.

La trata de personas constituye, según este informe, el comercio ilícito que ocupa el tercer lugar entre los más lucrativos después del contrabando de armas y drogas, actividad que genera casi diez millones de euros al año. El el 80 % de estas víctimas son mujeres y niñas,las que suelen verse forzadas al trabajo sexual, a las tareas domésticas o al trabajo en fábricas, donde se las explota. La mayor parte de ellas proceden de Asia sudoriental y meridional.

En los últimos cincuenta años se ha duplicado el número de personas que viven fuera de su país, alcanzando los 191 millones en el año 2005. Las mujeres constituyen la mitad de los migrantes internacionales a escala mundial.

"Son las empleadas domésticas, las mucamas, las cuidadoras de enfermos, las agricultoras, las camareras y las trabajadores del sexo", indica el informe, que destaca como mucha de ellas emigran con sus hijos y otras se ven obligadas a "dejarlos atrás".

En 2005, las remesas de los inmigrantes ascendieron a unos 250 mil millones de euros y esos fondos son considerablemente más cuantiosos en los países en desarrollo que la asistencia oficial al desarrollo. Según el informe, aún cuando las sumas totales que envían las mujeres tienden a ser inferiores a los totales que envían los hombres, los estudios ponen de manifiesto que estas envían una mayor proporción de sus menores ingresos a las familias que quedaron en el país de origen.

Por ello, en este trabajo, el Fondo apunta la necesidad de que la comunidad internacional "se percate" de cuánto aportan las mujeres inmigrantes a la economía y bienestar social de las poblaciones que viven tanto en los países de origen como de destino.

Extractado de El País